Es sabado, el dia es gris y la casa esta fria la calefaccion no calienta y parece que tampoco calentará.Escucho las agujas de reloj acompañado por un fluorescente le doy las ultimas pitadas a este cigarro y el gustoa tabaco inunda mi boca. La mesa esta sucia, los periodicos viejos y el pan duro se acumula.Me di una ducha caliente y ahora estoy mejor. He ido por la calle, la gente iba abrigada y elegante. En el hospital habia grandes filas para visitar enfermos. Ahi tienen todos el rostro serio, como si el frio endureciera su expresion. A la bici le sucede lo mismo, el frio endurece sus mecanismos. Ando despacio buscando cual es la parte de ella que hace ese ruido, me fijo en la rueda de adelante, saco sus tornillos tambien su guardabarros que se ve limpio, pero esta flojo. Sigo a pie, camino por la acera. La gente va paseando algunos miran al cielo otros al frente y los ultimos al suelo. No miran atras. Los ninos van en el patapata y hay que esquivarlos respetuosoamente.- : Agur, adios!!Tres mujeres cuchichean de sus cosas, pero lo hacen tan reservadamente que parecen avergonzadas, fuman tirando el humo para los costados se fatigan y tosen entre risas, el viento les golpea el rostro que destruyesus peinados. Corren a refugiarse a la confiteria. Me voy a casa.Al llegar a la habita me encuentro todos los libros desparramados y llenos de polvo, los voy ordenando segun el tema politica nacional internacional literatura, vinos, historia, geografia, euskera y castellano. El ultimo estante es el mas sucio, muevo los libros y cae polvo y me coge alergia abro las ventas, esto me ayudara.Espero el llamado, pero no llega. Me da por pensar muchas cosas, - la desesperacion no me tiene que atrapar-, sigo pensando quiero verla, pero no es facil.
La oveja negra
Italo Calvino
Erase un país donde todos eran ladrones.
Por la noche cada uno de los habitantes salía con una ganzúa y una linterna sorda, para ir a saquear la casa del vecino. Al regresar, al alba, encontraba su casa desvalijada.
Y todos vivían en concordia y sin daño, porque uno robaba al otro y éste a otro y así sucesivamente, hasta llegar al último que robaba al primero. En aquel país el comercio sólo se practicaba en forma de embrollo, tanto de parte del que vendía como del que compraba. El gobierno era una asociación creada para delinquir en perjuicio de los súbditos, y por su lado los súbditos sólo pensaban en defraudar al gobierno. La vida transcurría sin tropiezos, y no había ni ricos ni pobres.
Pero he aquí que, no se sabe cómo, apareció en el país un hombre honrado. Por la noche, en lugar de salir con la bolsa y la linterna, se quedaba en casa fumando y leyendo novelas.
Llegaban los ladrones, veían la luz encendida y no subían.
Esto duró ...