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Salir o volver


fue el 3 de agosto del 2006, agarre un viaje a que me llevaria a 15000km de distancia, llegue a un pueblo medieval Saint Jean de
Pied de Port, un pequeño pueblo dedicado a la agroganaderia. Dsde alla partieron muchos inmigrantes cuando la invasion nazi...muchos de
ellos me invitaron a comer y en algunas de esas casas fui a dormir. Irulegi Azkarate Baigorri y otros pueblos pequeños que también
se dedican a la produccion de vid. Fui a conocer una cultura diferente y aprendi que no era tan diferente. Alla me encontré
con rusos servios ingleses y alemanes que querian aprender francés...a mi no me interesaba. Ayer fuimos a hacer la vid, agarrar
esos racimos de uva blanca prendidos en una terraza mirando al Pirineo,los fuimos acomodando en unas cestas suavemente para que
no se rompieran.

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La oveja negra Italo Calvino Erase un país donde todos eran ladrones. Por la noche cada uno de los habitantes salía con una ganzúa y una linterna sorda, para ir a saquear la casa del vecino. Al regresar, al alba, encontraba su casa desvalijada. Y todos vivían en concordia y sin daño, porque uno robaba al otro y éste a otro y así sucesivamente, hasta llegar al último que robaba al primero. En aquel país el comercio sólo se practicaba en forma de embrollo, tanto de parte del que vendía como del que compraba. El gobierno era una asociación creada para delinquir en perjuicio de los súbditos, y por su lado los súbditos sólo pensaban en defraudar al gobierno. La vida transcurría sin tropiezos, y no había ni ricos ni pobres. Pero he aquí que, no se sabe cómo, apareció en el país un hombre honrado. Por la noche, en lugar de salir con la bolsa y la linterna, se quedaba en casa fumando y leyendo novelas. Llegaban los ladrones, veían la luz encendida y no subían. Esto duró ...

Pedaleo.-

Pedaleo. Voy cruzando el puente, sobre este rio que sale al mar, como estos ultimos tres dias, he ido a trabajar. Me levanto temprano escucho un poco de radio me labo los dientes tomo algo y salgo a la calle. El invierno comienza a golpear, asi que me abrigo. El camino es costero, voy paseando y viendo el mar que buye haciendo volteretas golpeando las piedras que pusimos nosotros, los hombres. Depende el dia, pero uno aqui es como un marinero, llevar la bici contra el viento y la lluvia es dificil y apasionante. Ella hace ruido y parece desarmarse de un momento a otro. Estos dias estoy bastante incomunicado se me ha rato la teve y no tengo internet. Casi todos los dias compro el periodico, es casi un acto involuntario mecanico, pero lo hago siempre. Vivo rutinariamente buscando aquello que rompa esto, pero no es facil ver las cosas con otros ojos.Esta semana he trabajado hasta mi dia de fiesta, asique he descansado menos que lo normal. Estos dias han pasado haciendo tramites devolviend...

Hacer fiaca

No hacer nada. Eso me gusta: son los momentos en que más jugo le saco a la vida. No porque los utilice para pensar demasiado, ni siquiera para dormir las horas atrasadas que –alguna vez– prometí recuperar. Tampoco porque me colme con demasiadas actividades, cuanto mucho una apacible bicicleteada si no siento mucho calor ni tanto frío. Me gusta, llanamente, por la capacidad que tiene el tiempo libre de conectarme con esas –pocas– cosas importantes. O, mejor dicho, de enrostrarme los elementos indecorosos de las otras horas, las demasiado abusadas.Es así: se asegura –¿quién? ¿el mandato de época?– que mientras más cosas uno realice, más feliz y orgulloso se va a sentir. Algunos, entonces, nos convertimos en robocops con agendas interminables, corremos a reuniones que sólo sirven para exhibir lo importante que es reunirse y nos quedamos sin aire respondiendo mensajes poco estimulantes. En breve: ocupados pero improductivos, repletos de trabajo pero incapaces de ponerle nuestra firma perso...